lunes 6 de julio de 2009

Esperanza

La esperanza brota eterna en el corazón del pescador. Para que esa fuente brote sin cesar ayuda una buena dosis de fe, la fe que en aguas desconocidas aporta la presencia del guía. Si bien la presencia de este guía en particular no aporta mucho más: sólo limitarse a hacer de chófer; olvidémonos de técnicas o consejos de ningún tipo.Los dos pescadores que compartimos sus servicios, amigos aunque de diversa procedencia, cultura e incluso edad, coincidimos en que no tendría mucho trabajo en destinos en los que la labor de guía es algo reconocido y valorado. Pero esto son los Balcanes y aquí las cosas parecen transcurrir de otra forma. En cualquier caso queda la fe: el fulano dice que ahí, en esa tabla invadeable, de 50 m de ancho y con el agua invadiendo las campas por las últimas lluvias, hay "big fish", y yo le creo a pies juntillas.




Nos repartimos los 100 m de ribera accesible y nos ponemos a posar sobre la superficie la única sugerencia del guía en toda la jornada: moscas secas más bien grandecitas a las que convenía dotar de animación de vez en cuando. Tras media hora de lances largos e infructuosos se produce una subida que separa el agua en dos con rotundidad; una subida que no es a mi mosca no, aunque su efecto en las palpitaciones de mi corazón así lo sugiera. Un lomo largo, muy largo, ha roto la superficie allá lejos. Cada pasada de la mosca, cada pequeño tirón o patinazo aunque animados de mayor ilusión se muestran tan infructuosos como los anteriores.



Ha llegado la hora de pescar un poco más profundo. La lluvia incesante que ha comenzado la tarde anterior (con lo bien que habíamos pescado a pez visto durante la mañana) ha puesto los ríos de la zona como en nuestras peores previsiones. Como en la pesca todo es imprevisible no había olvidado la habitual precaución de incluir entre los bártulos una línea de punta hundida, además de la línea casera para pescar a ahogada que el amigo Jöel me regaló hace tiempo. Fue ésta la que sustituye a la línea flotante que estoy usando en este momento. Aunque no profundiza tanto, esta suerte de línea hundida ligera puedo lanzarla mejor que la Teeny que, por cierto, se ha quedado en el coche. Desde que he cambiado el chaleco por un peto soy el tío más feliz del mundo: hay muchas cosas que ya no puedo llevar encima pero pesco igual y mi espalda lo agradece horrores.


Empato una pequeña Woolly Bugger (#10 3XL) oliva y, como es lógico, me pongo a insistir en la zona del gran lomo que corta la superficie produciendo taquicardias. Lances a 90º sin recogida, dejando derivar la mosca en abanico con ligeros movimientos de la puntera para animar la cola de marabú, suelen ser suficientes para despertar el instinto cazador de las truchas con una Woolly. Aunque al parecer no esta mañana. Nada perturba la cadencia de los lances que se suceden monótonos, tan monótonos como la lluvia y el frío que lo envuelve todo.



De pronto, la silueta del flanco de una gran trucha destella en la profundidad del agua oscura.¡Joder, vaya pez! fue el pensamiento que cruzó mi mente en un primer instante.El segundo instante fue una revelación: ¡Un momento! ¡Mi mosca debe de andar por ahí!Sin necesidad de una orden consciente la puntera de mi caña se levanta e inmediatamente adopta una curvatura muy seria. Es cuando lamento la estupidez de no haber sustituido el terminal de flourocarbono del 5X por algo un poco más recio.Es la primera trucha de una fructífera jornada, mucho más fructífera de lo que las condiciones del río apuntan. Y es que la esperanza brota eterna en el corazón del pescador.





La picada de un pez grande que no transmite ninguna sensación a la mano, a pesar de que la línea esté tensa a 45º aguas abajo debe de ser más habitual de lo que pensaba. Esta cita es de un artículo en la web de Ally Gowans:


Fish that are sufficiently interested take the fly into their mouths do so in a variety of ways; usually unseen and sometimes not even felt immediately by the angler because they are heading in a direction towards the rod in such a way that nothing is communicated back to your hands. I know that it’s perfectly possible for fish to inhale a fly and eject it with a swift return of breath only because I have seen it happen.

Aitor

martes 16 de junio de 2009

Rumores...


Moco de roca


Creo que todos estamos ya al tanto de la nueva amenaza que ha invadido nuestros ríos, el "moco de roca" (Didymosphenia geminata) que se une al archiconocido mejillón cebra en este lento avance de especies invasivas que sufren nuestros cauces. No sólo padecen este mal nuestras aguas, sino también nuestras riveras y sino que se lo digan a los ríos cántabros con la ya más que habitual Reynoutria japonica.

Reynoutria japonica



Larvas mejillón cebra


Todos estamos al tanto de alguna de las medidas tomadas para luchas contra su expansión, que van desde las lógicas veda total, por ejemplo en el río Porma para luchar contra el "chapapote", o la limpieza de embarcaciones en el Ebro y afluentes para limpiar éstas de las resistentes larvas del mejillón cebra; pasando por la tontería de prohibir la pesca desde dentro del agua en ciertos pantanos, y quizá para el próximo año en todas las aguas continentales del País Vasco, cuando no existe normativa alguna respecto a embarcaciones y otros vectores de expansión; hasta el rumor que ahora se debate en algunos foros y asambleas de prohibir el uso de fieltro en las suelas de los waders.

Vamos a centrarnos en el debate de esta ultima medida que en mi opinión, resultaría ineficaz a todas luces. Pese a que en otros países la medida ya ha sido debatida, no deja de ser en mi opinión, una maniobra publicitaria de las marcas en un intento por ofrecer algo nuevo y con una cara "verde". ¿Nadie ha pensado que a pesar de que el fieltro es uno de los materiales con mayor capacidad de absorción y por tanto mas problemático en la lucha contra la expansión de especies invasoras, por ser este un nicho perfecto en el que pueden sobrevivir durante largo tiempo desde una cuenca a otra en el habitual trasiego de pescadores por éstas, no es el único? Es decir, tan peligrosos como el fieltro resultan nuestros cordones, nuestras polainas, waders, nuestras lineas, moscas... en definitiva, nuestro equipo al completo debería ser desinfectado.

No se como lo veis vosotros, pero a mi la lucha contra estas especies me parece mas que peliaguda y veo muy pocas medidas capaces de ser efectivas, unas por su mal planteamiento y otras por la falta de medios para ser llevadas a cabo. Y abro el debate: ¿alguna sugerencia?

Eso si, estas nuevas suelas de goma "antiparasitos" resultan cojonudas, especialmente para aquellos que pateamos mucho río y estamos cansados de tirar botas por comernos las suelas de fieltro.

Un saludo

lunes 15 de junio de 2009

El hueco de los alisos



Después de sortear ovas, ramas y descolgarse corriente abajo pude llevarla a la mano. Una preciosa trucha, una nueva batalla vencida, otro reto conseguido.


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Jon

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sábado 13 de junio de 2009

Media temporada en imágenes





lunes 25 de mayo de 2009

Abra la boca y diga...bass


martes 19 de mayo de 2009

La primera victoria


Y así terminó una jornada memorable, uno de esos días de los que no esperas nada y acabas no olvidando jamás. Y lo que es mejor aún, la victoria de la primera batalla de esa guerra sin final que supone el reto de capturar los peces más grandes y más difíciles allá por los ríos donde vayamos.

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Jon


lunes 11 de mayo de 2009

Colaques




miércoles 8 de abril de 2009

Vendetta


domingo 22 de marzo de 2009

Pasando el puente




¡Y salió el primer reo de la temporada! Buen rato el que nos hicieron pasar a Julen y a mi con sus cabriolas y volteretas.